Mes: agosto 2012

El aceite

El aceite

El aceite de oliva es el más adecuado para freír, ya que es el que mejor resiste las temperaturas de hasta 160º-200º necesarias para freír. Es el más estable y el que se descompone más lentamente. Otra ventaja: impregna menos al alimento frito, con lo […]

Elyssia Pinot Noir (Freixenet)

Elyssia Pinot Noir (Freixenet)

Cava de vivo color rosado frambuesa de intensidad media. Burbuja abundante de tamaño medio, con buen desprendimiento de carbónico formando una buena corona. Cava muy afrutado con aromas intensos de frutas rojas (frambuesa madura, grosellas y cereza). Buena presencia de sensaciones afrutadas en boca, sabroso, […]

El vino y sus propiedades

El vino y sus propiedades

Desde los orígenes de la humanidad civilizada, el vino hizo acto de pre­sencia y no sólo como bebida destinada a acompañar los alimentos: pronto sus virtudes medicinales fueron valoradas.

Los egipcios, los griegos y los romanos hicieron del vino un elemento bá­sico en su farmacopea. Posiblemente por tratarse de un líquido relativamen­te estable, gracias a la presencia del alcohol y los ácidos orgánicos. Esta tradi­ción fue recogida por los alquimistas medievales. Ellos supieron además copiar de los destiladores árabes las técnicas de elaboración del aguardiente, espíritu del vino o agua de la vida.

La destilación de vinos fue práctica corriente en la Charente francesa ya desde el siglo XVII, en Cataluña desde el siglo XVIII, y en Jerez desde el siglo XIX. El aguardiente ofreció a los médicos de la época una importante serie de ventajas para la preparación de recetas y pócimas. Era inalterable por su elevado por­centaje de alcohol y por la misma causa excelente disolvente de las sustancias que entraban en la mixtura. Podía conservarse de forma indefinida y era bioló­gicamente aséptico.

Pero no cabe duda de que las virtudes medicinales del vino y el aguar­diente eran puramente un hecho comprobado para ellos. Desconocían el me­canismo de actuación así como la inmensa mayoría de los componentes inte­grales. De hecho, no es sino con Pasteur que el vino empieza a estudiarse científicamente, y bien entrado el siglo XX cuando empiezan a conocerse el porqué y el cómo de sus cualidades fisiológicas.

Esta reputación secular del vino de ser la leche del viejo, tónico y estimulante del apetito, bebida higiénica y saludable por excelencia, ha sido harta­mente recogida en los refraneros populares. Pero no vamos aquí a ocuparnos de ello, aunque conviene señalar que estas tradiciones verbales transmiti­das de generación en generación siempre tienen una causa concreta y cientí­fica, generalmente ignorada. Todavía los ancianos recuerdan que, en tiempos de epidemia de cólera, el bacilo no podía subsistir en un me­dio moderadamente alcohólico como es el vino…

Desde el hombre de las cavernas hasta el manager de nuestros días, la hu­manidad ha sufrido tensión y temor, y sentido la necesidad de aliviarse de ellos.

El cavernícola acorralado por un tigre estaba sin lugar a dudas sometido a estrés; y también el guerrero medieval que emprendía azarosas campañas sometido a toda clase de peligros y sufrimientos. Y el vino a través de los tiempos ha conseguido una firme reputación en tanto que remedio para la an­siedad del hombre.

Pero, además, el vino tiene otros usos médicos que serán tratados aquí. Como cualquier otra medicina, tomado en exceso puede perjudicar. La mor­fina, la aspirina e incluso el agua tomados en exceso pueden causar daño. Y porque el gusto del vino es agradable, la tentación de abusar es quizá ma­yor, pero, afortunadamente, esto no suele ser común. Y no debe dar pie a ne­gar sus beneficios, que son muchos, siendo quizá el principal el de contribuir tanto a la alegría de la vida.

Sácale partido al microondas

Sácale partido al microondas

– Para limpiarlo se introduce un cuenco con agua y un limón partido por la mitad. Se pone en marcha unos diez minutos y se deja un rato sin abrir. Después pasamos un paño para limpiarlo. – Para ablandar la mantequilla, sacarla del envoltorio y […]

Salmos

Salmos

Este vino es un homenaje a los monjes de la valerosa orden cartuja que en el año 1095 llegaron al «Priorat» donde cultivaron la vid. En 1835 una multitud violenta destruyó el trabajo de una vida y saqueó la cartuja, sucesos que más tarde culminarían […]

Vitaminas

Vitaminas

Las vitaminas son sustancias orgánicas imprescindibles en los procesos metabólicos que tienen lugar en la nutrición de los seres vivos. No aportan energía, puesto que no se utilizan como combustible, pero sin ellas el organismo no es capaz de aprovechar los elementos constructivos y energéticos suministrados por la alimentación. Normalmente se utilizan en el interior de las células como precursoras de los coenzimas, a partir de los cuales se elaboran los miles de enzimas que regulan las reacciones químicas de las que viven las células.

 

Las vitaminas deben ser aportadas a través de la alimentación, puesto que el cuerpo humano no puede sintetizarlas. Una excepción es la vitamina D, que se puede formar en la piel con la exposición al sol, y las vitaminas K, B1, B12 y ácido fólico, que se forman en pequeñas cantidades en la flora intestinal.

 

Con una dieta equilibrada y abundante en productos frescos y naturales, dispondremos de todas las vitaminas necesarias y no necesitaremos ningún aporte adicional en forma de suplementos de farmacia o herbolario. Un aumento de las necesidades biológicas requiere un incremento de estas sustancias, como sucede en determinadas etapas de la infancia, el embarazo, la lactancia y durante la tercera edad. El consumo de tabaco, alcohol o drogas en general provoca un mayor gasto de algunas vitaminas, por lo que en estos casos puede ser necesario un aporte suplementario. Debemos tener en cuenta que la mayor parte de las vitaminas sintéticas no pueden sustituir a las orgánicas, es decir, a las contenidas en los alimentos o extraídas de productos naturales (levaduras, germen de trigo, etc.). Aunque las moléculas de las vitaminas de síntesis tengan los mismos elementos estructurales que las orgánicas, en muchos casos no tienen la misma configuración espacial, por lo que cambian sus propiedades.

 

Existen dos tipos de vitaminas: las liposolubles (A, D, E, K), que se disuelven en grasas y aceites, y las hidrosolubles (C y complejo B), que se disuelven en agua. Vamos a ver las características generales de cada grupo y los rasgos principales de las vitaminas más importantes. Se incluyen cuadros con los alimentos ricos en cada vitamina y la cantidad que se necesita por día, según las Raciones Dietéticas Recomendadas (RDA) del Consejo Nacional de Investigación de los Estados Unidos (NRC USA). También se ha incluido una tabla con los requerimientos mínimos diarios de las vitaminas más importantes en diferentes etapas y situaciones de la vida, según las mismas recomendaciones. En aquellos casos en que el aporte puede ser crítico, debemos asegurarnos que nuestra alimentación las incluye para evitar carencias.

 

Vitaminas liposolubles: Vitamina A – (retinol), Vitamina D – (calciferol), Vitamina E – (tocoferol), Vitamina K – (antihemorrágica), Vitamina F – (ácidos grasos esenciales)

 

Vitaminas hidrosolubles: Vitamina C – (ácido ascórbico) Vitamina H – (biotina) Vitamina B 1 – (tiamina) Vitamina B 2 – (riboflavina) Vitamina B 3 – (niacina) Vitamina B 5 – (ácido pantoténico) Vitamina B 6 – (piridoxina) Vitamina B 12 – (cobalamina)

 

Falsas vitaminas o Vitaminoides: Inositol Colina Acido Fólico

Trucos sobre las frutas

Trucos sobre las frutas

La fruta no es uno de los mejores alimentos para congelar, ya que ésta pierde textura. Pero si insistes en ello, algunos tipos de frutas son aptos para congelar si quieres aprovecharlos para repostería, como las fresas, cerezas o las frambuesas. Podemos hacer cubitos de […]

Vilarnau Cabernet Sauvignon

Vilarnau Cabernet Sauvignon

Elaborado a partir de las uvas Cabernet Sauvignon (85%), Syrah (10%) y Merlot (5%). Estridente color cereza granate, con ribete violáceo. En nariz recuerda a aromas florales, agradables notas torrefactas de roble y confitura de frutos rojos. Sedoso, elegante y sobrio. Graduación: 13,5% vol.   […]

Un poco de historia de nuestro vino

Un poco de historia de nuestro vino

El trabajo responsable y el esfuerzo de bodegueros, agricultores, comer­ciantes y restauradores ha permitido a muchas zonas vinícolas de España pre­sentar hoy una oferta incomparable de magníficos vinos. Esa realidad puede comprobarla cualquiera que visite las tierras vinícolas de España y se adentre en sus bodegas más prestigiosas, grandes o pequeñas. En esa perspectiva des­taca hoy el cuidado del viñedo, la aclimatación de variedades nobles, la con­ciencia ecológica del viticultor…

El renacimiento del vino español ha ido aparejado, como es lógico, con el reconocimiento mundial de nuestra cocina. Muchos son ya los restaurantes que tienen renombre internacional; algunos incluso, como Arzak, el Bulli, Gaig o el Racó de Can Fabes, condecorados con las estrellas de las guías más prestigiosas.

Podría decirse que la historia del vino español viene marcada por el aporte de diferentes familias que, en diferentes épocas, renovaron el viñedo y las técni­cas de elaboración: las casas históricas jerezanas que crearon el primer vino in­ternacional español, los próceres riojanos del siglo XIX que sentaron las bases de los grandes vinos de crianza, las familias que crearon el cava catalán en 1872…

Las condiciones naturales ideales que nos ofrece nuestro clima nos han permitido seleccionar en nuestro viñedo las más nobles variedades tradicio­nales (moscatel, albariño, verdejo, parellada, macabeo o viura, garnacha, tempranillo) con las mejores variedades internacionales (riesling, gewürztra­miner, sauvignon blanc, chardonnay, cabernet sauvignon, merlot, pinot noir).

Cuando se crearon las «Primum Familiae Vini», agrupando a las familias históricas del vino en el mundo entero, dos empresas españolas entraron en este cuadro de honor: Vega Sicilia y Bodegas Torres. Sólo los franceses con­siguieron introducir dos dinastías del mismo país en este ranking.

Las inversiones en la viña y en las instalaciones de elaboración y crianza han completado el perfil moderno del vino español. El consumidor sabe hoy que los tópicos latinos del pasado (vinos blancos oxidados, vinos tintos maderi­zados) han dejado paso a blancos aromáticos y tintos elegantes, profundos, ex­presivos, dotados de noble tanino. Todo ello sin perder estilo y profundidad, casta y pigmento, como corresponde a vinos de un país mediterráneo.

Al igual que en todos los países vinícolas, el paisaje impone unas condiciones culturales y climatológicas que son decisivas para clasificar las zonas de pro­ducción.

En líneas generales se podrían delimitar varias zonas vinícolas.

a) La zona norte.

b) La zona central.

c) La zona sur.

Cabría decir que la zona norte es más fresca y lluviosa, aunque existen mesoclimas y microclimas bastante secos o sometidos a fuertes oscilaciones continentales de temperatura. La zona más calurosa es la meridional y, por eso, se especializa en la producción de nobles vinos generosos y de postre.

Aceitunas

Aceitunas

Verdes, negras, moradas, rellenas de anchoa o pimiento, con o sin hueso…siempre agradables.  Las aceitunas, esas fieles compañeras de las cañitas de verano en la terraza, las máximas aliadas de las conversaciones con amigos a la salida del trabajo en estos largos días de calor… […]