Mes: noviembre 2012

La calidad también es responsabilidad del consumidor

La calidad también es responsabilidad del consumidor

Se denomina cadena alimentaria a las distintas fases por las que pasa un producto de alimentación desde su producción (recolección, sacrificio, transformación) hasta su consumo. La seguridad de esta cadena sólo puede garantizarse al 100% cuando todos y cada uno de los partícipes asume sus […]

Atrium Chardonay (Torres)

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Descripción El nombre proviene de las antiguas casas romanas, y hace referencia a una habitación donde se tocaba música, se comía y se disfrutaba de los vinos. Procedencia Una tercera parte del Chardonnay se elaboró y recibió crianza durante 5 meses en barricas nuevas de […]

Contenido…y continente

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Al contrario de los vinos tintos, los vinos rosados no suelen envejecerse en madera de roble. Por el contrario, se embotellan cuando todavía son jóvenes y afrutados, normalmente en el transcurso del año que sigue a la cosecha.

¿El vino mejora en la botella? Desde luego, en la mayoría de los casos. Pero existe a veces una tendencia a creer que, una vez embotellado, el vino deja de envejecer. Quizá existió, y existe todavía, una confusión con los bran­dis y licores que no envejecen una vez han sido embotellados. Pero mientras una botella de brandy de diez años significa que el brandy permaneció ese tiempo envejeciendo en madera, y será siempre un brandy de diez años, una botella de vino puede llegar a ser una botella de veinte, treinta o más años con el transcurso del tiempo. Y las diferencias entre la misma botella al año de su embotellado o veinte años después son enormes.

No todos los vinos mejoran a medida que envejecen. De hecho, ningún vino mejora indefinidamente. Cada uno alcanza su máximo grado de perfec­ción (y esto debe entenderse desde un punto de vista subjetivo) a una cierta edad, dependiendo de la cepa que le sirvió de base, del modo como el vino fue elaborado, etc. Los vinos blancos, en general, alcanzan su punto máximo antes que los tintos, y los vinos corrientes normalmente alcanzan este punto poco después de ser embotellados, es decir, que no deben almacenarse pues­to que probablemente no experimentarán ninguna mejora. Es raro que el vino blanco llegue a mejorar después de cinco años de su elaboración. Mien­tras que algunos vinos tintos de cabernet sauvignon, por ejemplo, alcanzan su punto máximo a los quince años.

En líneas generales puede decirse que son muy raros los vinos que llegan a sobrepasar los 30 años de edad en buenas condiciones. Normalmente todos los vinos a la larga llegan a avinagrarse o bien a enranciarse, y algunos vinos vendidos hoy en día en famosas subastas —Christie’s de Londres, por ejem­plo— de más de 100 años de edad, son más piezas de museo que otra cosa. Normalmente el problema no es, sin embargo, que los vinos se conserven de­masiado tiempo sino, por el contrario, que se beben demasiado rápido. Para prevenir esto, algunos bodegueros almacenan sus vinos embotellados por va­rios años en sus propios almacenes antes de incorporarlos a los circuitos co­merciales. En esto, como en muchas cosas, debe el amante del buen vino des­cubrir qué bodegas merecen su confianza. Me estoy refiriendo a las añadas, y otras indicaciones especificadas en la etiqueta. Como regla, sin embargo, con­viene comprar los vinos blancos y rosados lo más jóvenes posible, y los vinos tintos a partir de los 3 o 4 años de su elaboración. En ningún caso debe creerse en menciones en las etiquetas tales como cosecha 1928; además, caso de llegar a ser ciertas, con seguridad, el vino ya estaría decrépito.

Según el vigente estatuto de la viña y el vino español, las botellas indican la capacidad en centímetros cúbicos de vino contenido, así como también la graduación alcohólica. Sin embargo, conviene tener presente que el conteni­do de alcohol es simplemente una indicación, y no debemos pensar que un vino por tener más riqueza alcohólica es mejor. La tendencia actual también es la de consumir vinos ligeros, de graduación alcohólica moderada, entre los 10º y los 13º, que pueden disfrutarse tranquilamente en una comida de nego­cios sin producir después pesadez, somnolencia o excesivo optimismo…

Sin embargo, y puesto que nos hemos estado refiriendo al color de los vinos, digamos también como regla que nor­malmente cuanto más color tiene un vino, cuanto más intensa es su tonalidad, más tiempo podrá conservarse.

Esto significa por tanto que los rosados deben ser consumidos rápida­mente, como máximo a los seis meses o al año de su elaboración, los tintos li­geros en un plazo de cinco a diez años, y solamente grandes vinos tintos de gran riqueza colorante podrán conservarse por más tiempo.

¿Te gusta el ajo?

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El ajo es un complemento para nuestra cocina que nutre de gran sabor a nuestros platos, pero además tiene otras características muy buenas para nuestra salud: reduce la presión sanguínea. Se ha utilizado desde tiempos inmemoriales en numerosas y variadas formas. Por ejemplo, un papiro […]

Finca Constancia Parcela 23 (González Byass)

Finca Constancia Parcela 23 (González Byass)

Finca Constancia está dividida en 79 parcelas que se vendimian y vinifican por separado, Finca Constancia Parcela 23 es un vino monovarietal, 100% Tempranillo, procedente de una parcela especialmente seleccionada, pues es la que produce el mejor Tempranillo aportando mayor fruta y estructura. Es un […]

La digestión

La digestión

La digestión empieza en la boca con la masticación y la ensalivación. Al tiempo que el alimento se va troceando, se mezcla con la saliva hasta conseguir que esté en condiciones de pasar al estómago. La saliva contiene un enzima llamado amilasa salivar -o ptialina-, que actua sobre los almidones y comienza a transformarlos en monosacáridos. La saliva también contiene un agente antimicrobiano -la lisozima-, que destruye parte de las bacterias contenidas en los alimentos y grandes cantidades de moco, que convierten al alimento en una masa moldeable y protegen las paredes del tubo digestivo.

 

La temperatura, textura y sabor de los alimentos se procesan de tal manera que el sistema nervioso central puede adecuar las secreciones de todos los órganos implicados en la digestión a las características concretas de cada alimento.

 

No se deben tragar los alimentos hasta que no estén prácticamente reducidos a líquido (masticando las veces que sea necesario cada bocado). Es el único punto que podemos controlar directamente en el proceso digestivo y debemos aprovecharlo, ya que sólo con una buena masticación solucionaremos una gran parte de los problemas digestivos más comunes.

Salsas, condimentos y aderezos

Salsas, condimentos y aderezos

Ajo – Para tener siempre a mano ajos para guisar. Pela una cabeza de ajos frescos, colócalos dentro de un bote de cristal con  aceite de oliva. 10/10/01 – Para evitar que el ajo repita , lo debe abrir por al mitad a lo largo […]

Anna Brut Rosé (Codorníu)

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Este nuevo cava combina glamour, innovación y modernidad con la experiencia y la historia del que es, probablemente, el producto más emblemático de Codorníu, Anna de Codorníu. :. El secreto Elegancia y sutileza, que viene dada, en buena parte, por la utilización en aproximadamente un […]

Baco. El indispensable en la buena mesa

Baco. El indispensable en la buena mesa

Anima la mesa. Su aroma y perfume enaltece los platos, mitiga nuestra tristeza y además mima nuestra salud.

Sabemos que el vino es un buen anfitrión de las comidas, acompaña a los alimentos en la cocina y en la mesa. Despide la velada con ese aroma balsámico que acaricia el paladar, logra sintonizar los distintos sabores en perfecta armonía, sin desprestigiar su gusto.

Hace siglos que la esencia de la vid baña con su suculento perfume nuestra cultura gastronómica. En las bodas de Canán ya se hablaba de él. Lejos de milagros evangélicos y pisando tierras más cercanos, sabemos que este líquido poderoso es capaz de mejorar el sabor de la cocina. Riega con su perfume los alimentos procedentes del mar, de la montaña del campo, de la huerta y en su compañía ninguno de ellos resulta insustancial.

Es de sobra conocido el binomio que existe entre la carne y el vino tinto, y el pescado con el blanco. Al igual que sobre el mantel, en los fogones también existen alianzas que se cuece al amor de la lumbre. El vino tinto se utiliza generalmente para cocinar buey, cordero o piezas de caza. Los blancos para preparar salsas claras que acompañan al cerdo, la ternera o el pescado. El arroz, ese alimento con ciertos rasgos occidentales, también sucumbe a la gracia del vino, al inició de su preparación un vasito del fresco blanco se agradecerá. Pero su presencia va más allá de los primeros y segundos platos. Su dulce compañía acompaña los postres, especialmente los que llevan frutas; Vino, licores, aguardiente, brandie, jerez aderezan al broche final de un completo banquete. También puede ser muy refrescante si se lo propone, en los cócteles, en los sorbetes, su papel (su toque) es indiscutible. Y su toque (participación) en la realización de masas y hojaldres (condiciona) determina su resultado, un chorrito de este elixir milagroso y adquirirá un aspecto más esponjoso.

Su presencia en los jugos caramelizados, sirven para realzar su aroma. Muchas salsas que acompañan platos de pasta incluyen el vino como un ingrediente más, la salsa bolognesa no sería la misma sin ese vaso que se emplea en el sofrito. Son muchas las gracias culinarias que nos regala el vino, aunque no son menos sus cualidades nutricionales, no aporta colesterol, ni grasas, ni alcohol, ni calorías. Estudios recientes han demostrado que posee un efecto antioxidante y que además previene los fenómenos arterioscleróticos.

Si se desea disfrutar de la bondades que ofrece de este caldo, se debe conocer la técnica que requiere este ingrediente en el antiguo arte de la cocina. Los grandes chef, aconsejan que se emplee cocinando el mismo vino que lo va a acompañar en la mesa o por lo menos de una calidad parecida. Debe tener cierto grado, ser generoso y joven. Su juventud es muy importante ya que se puede aprovechar al máximo los aromas primarios. En el caso de los tintos, la coloración en sus estados juveniles, jugarán  a favor del cromatismo del plato.

La gran técnica de la alta gastronomía es el braseado, que permite aprovechar magníficamente la fragancia de los brandies y vinos. Este procedimiento consiste en dorar un alimento en grasa caliente, y luego cocerlo a fuego lento con un  poco del correspondiente alcohol en un recipiente cerrado. Otra método, que sirve para preparar platos aromáticos es el estofado, que además tiene una ventaja para el vino: como el líquido se mantiene a una temperatura que no supera los 100 no se degrada en exceso y al mismo tiempo hace que la grasa de la carne caiga en el líquido, aligerando nuestra dieta. La técnica más antigua es el asado, se aplica calor seco y deja la carne con sus aromas íntegros aportando sólo un toque muy ligero en su superficie.

Este rico elixir que llena nuestras copas y enaltecen en ocasiones a nuestro espíritu, riega de energía nuestra salud y además nos acompaña en esos momentos que más se le necesita.

Meritum Brut Nature (Freixenet)

Meritum Brut Nature (Freixenet)

Cava de gran calidad en versión brut nature clásico, obtenido exclusivamente de vinos base fermentados a baja temperatura, provenientes de mosto flor, y producido en botella de formato especial. Color amarillo dorado, debido a la crianza superior a los 40 meses, que le confiere la […]