Controla el colesterol con los frutos secos

Controla el colesterol con los frutos secos

Todos los elementos nutritivos que necesitamos para vivir están presentes en los frutos secos: proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas. Los frutos secos son, pues, un alimento súper completo. Y no sólo eso, sino que, además, su peculiar estructura química los hace especialmente beneficiosos, porque al ser las grasas que contienen no saturadas, ayudan a no elevar el nivel de colesterol. Estudios recientes han demostrado que añadir a nuestra dieta una cantidad determinada de frutos secos puede producir efectos muy beneficiosos en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Los frutos secos son una buena fuente de vitaminas del complejo B. Contienen cantidades considerables de proteína que es deficiente en el aminoácido lisina. Los cacahuetes son muy ricos en proteína. Las castañas contienen cantidades interesantes de carbohidratos.

El contenido calórico de los frutos secos oscila entre 5.3 y 6.6 Kcal/g de fruto. Todos los frutos secos tienen una composición similar en proteínas (10-25%), en azúcares (5-20%) y en lípidos (50-60%), con excepción de las castañas que son más ricas en hidratos de carbono que en grasa. Además, no aportan colesterol. Y aún mas: tienen un exquisito sabor, sirven para preparar suculentos platos, son convertibles en aceites, mantequillas, leches, se pueden freír, tostar, salar, azucarar…

Por frutas secas o frutos secos se entiende aquellos cuya parte comestible posee en su composición menos del 50 % de agua. Tanto si están fritos como tostados, se pueden recubrir con algún ingrediente, como sal, azúcar, miel, chocolate, aromas naturales…

Entre los frutos secos más populares están las almendras, las avellanas, las nueces, los piñones, los pistachos, los anacardos y las castañas.

Frecuentemente se incluyen dentro de la denominación de frutos secos, el cacahuete, el coco, las semillas de girasol (pipas), que sin embargo son frutas o semillas oleaginosas.

El aporte de frutos secos constituye una fuente de ácidos grasos insaturados que permite la sustitución de los ácidos grasos saturados. En consecuencia, el consumo de frutos secos ejercería un efecto hipocolesterolemiante y al mantener estable el aporte de energía no se incrementaría el peso. Este aspecto explica, en parte, los efectos beneficiosos de los frutos.

En los frutos secos existen además otros componentes a tener en cuenta: fibra, vitamina E, arginina, magnesio, ácido fólico, potasio así como esteroles vegetales, flavonoides y componentes fenólicos. La evidencia de los datos aportados respalda la recomendación de incluir los frutos secos en la dieta, pues no sólo protegen frente a las enfermedades cardiovasculares, sino que contribuyen al incremento de la esperanza de vida.