Huevos

Huevos

– Para saber si los huevos están frescos se sumergen en un recipiente con agua salada; si se van al fondo son frescos y si se quedan en la mitad o flotan, no

– Los huevos fritos salen mejor si se sacan de la nevera un rato antes de freírlos

– Añadiendo una pizca de sal a las claras de huevo, es más fácil ponerlas a punto de nieve

– Si mezclamos clara de huevo con cal en polvo, procurando que la pasta no quede muy espesa, tendremos un buen pegamento para porcelana.

– Si se te han mezclado los huevos frescos con alguno duro, para saber cual es sólo tienes que ponerlo a girar como una peonza. El duro lo hará deprisa y el crudo lentamente ya que se mueve la clara y la yema.

– Si echamos un chorrito de limón o vinagre en el agua de cocerlos, no se romperán

– Cuando se preparan claras a punto de nieve y para que no se bajen, colocamos las claras ya montadas 30 segundos en el microondas a temperatura media.

– Para que tu tortilla francesa esté más esponjosa, añade un chorro de leche a los huevos batidos.

– Para que los revueltos queden más jugosos se echa un poco de leche.

– Si le echas al agua de cocer los huevos un puñado de sal. Éstos no se romperán.

– Si quiere que la yema del huevo duro salga bien centrada, pues la va a usar para decorar, se mueve de vez en cuando con una cuchara, haciéndolo rodar.

– Se pueden congelar los huevos si se baten previamente.

– Si la yema del huevo duro está un poco verde, se soluciona con unas gotas de limón. Ocurre cuando han hervido demasiado.

– Evitar que los huevos duros se rompan al cocerlos no es difícil. Tan sólo has de haberlos mantenido, antes de bañarlos en agua, a temperatura ambiente . El paso del frío de la nevera al agua caliente los resquebraja. Además, prueba a echar un chorro de limón o vinagre en el agua.

– Los huevos se cuajan con muy poco aceite y a fuego medio. Así la tortilla quedara dorada por fuera y jugosa por dentro.

– Un sencillo procedimiento para evitar que los huevos pasados por agua se rompan, consiste en pinchar con un alfiler la cáscara de los huevos, por el lado más chato.

– Los huevos con la cáscara agrietada se abren al cocerlos y su contenido se sale. No siempre se notan las fisuras a simple vista. Para comprobar si los huevos están agrietados, se golpean levemente unos contra otros, por todos sus lados, cerca del oído. Si el sonido es falso, no valen para cocer, ya que se reventarían al ponerlos en agua hirviendo.

– Para saber si la bechamel está en su punto, extiende una cucharada de esta salsa en mármol de tu cocina. Si transcurridos unos segundos se despega sin dejar restos, significará que está en su punto perfecto.

– Si quieres que tus huevos no tengan sabores extraños, guardalos aparte en la nevera. La cáscara es porosa por lo que el huevo puede absorber olores de alimentos situados junto a él.