Las grasas saturadas

Las grasas saturadas

Las grasas saturadas elevan el nivel de colesterol LDL («malo»), lo cual lo pone a uno en riesgo de sufrir ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y otros problemas de salud mayores. No se debe abusar de los alimentos ricos en grasas saturadas.

  • Mantener las grasas saturadas a sólo el 10% de sus calorías diarias totales.
  • Los alimentos con muchas grasas saturadas son productos animales, tales como la mantequilla, el queso, la leche entera, el helado, la crema y las carnes muy grasientas.
  • Algunos aceites vegetales, como el aceite de palma, el aceite de coco y el aceite de palmiche, también contienen grasas saturadas. Estas grasas son sólidas a temperatura ambiente.
  • Una dieta alta en grasa saturada incrementa la acumulación de colesterol en las arterias (vasos sanguíneos). El colesterol es una sustancia suave y cerosa que puede causar obstrucción o bloqueo de las arterias.

Comer grasas insaturadas en lugar de las grasas saturadas puede ayudar a bajar el colesterol LDL. La mayoría de los aceites vegetales que son líquidos a temperatura ambiente tienen grasas insaturadas. Hay 2 tipos de grasas insaturadas:

  • Grasas monoinsaturadas que abarcan el aceite de oliva y de canola
  • Grasas poliinsaturadas que abarcan aceite de cártamo, girasol, maíz y soja (soya)

Los ácidos transgrasos son grasas perjudiciales que se forman cuando el aceite vegetal se endurece en un proceso llamado hidrogenación. Las grasas hidrogenadas o «grasas trans«, a menudo se utilizan para conservar algunos alimentos frescos por mucho tiempo.

Las grasas trans también se utilizan para cocinar en algunos restaurantes. Pueden elevar los niveles de colesterol LDL en la sangre y también pueden bajar los niveles de colesterol HDL («bueno»).

  • Los ácidos transgrasos se encuentran en los alimentos fritos, los productos comerciales horneados (rosquitas fritas, pastelitos y galletas), los alimentos procesados y algunas margarinas.
  • No se debe abusar de los alimentos hechos con aceites hidrogenados y parcialmente hidrogenados, dado que contienen niveles altos de ácidos transgrasos.

Es importante leer las etiquetas de información nutricional en los alimentos, lo cual le ayudará a conocer qué tipos de grasas contienen y en qué cantidad.

Hablar con el médico sobre cómo reducir la cantidad de grasa que se come. El médico puede remitirlo a un nutricionista, quien puede ayudar a informarse más acerca de los alimentos y ayudar a planear una dieta saludable. Es aconsejable revisarse los niveles de colesterol con cierta frecuencia.