¿Qué sabes acerca del vino?

¿Qué sabes acerca del vino?

Un varón en edad adulta, normal, puede tomar uno o tres cuartos de litro de vino al día, dependiendo de sus actividades. Si realiza una vida sedentaria no debería tomar más de medio litro. En cambio, si se realizan trabajos musculares, deporte, etc., y se suda abundantemente, puede llegarse a tomar hasta tres cuartos de litro al día. Se entiende siempre sobre la base de un vino de moderada graduación alcohólica (11º~12º). En cualquier consumo de aperitivos, whisky y los licores, la equivalencia se eleva a cuatro veces. Es decir, un vodka, por ejemplo (0,050 litros), equivale a 0,200 litros de vino. Y, además, por tratarse de un alcohol destilado, es de más difícil asimilación para nuestro organismo que el vino. El vino, el tinto especialmente, contiene en su materia colorante natural elementos que colaboran con nuestro organismo en la tarea de asimilar y eliminar el alcohol. Se trata principalmente de las procianidinas. Además, el vino se toma habitualmente acompañando los alimentos, lo que le hace fisiológicamente mucho más beneficioso.

Ahora bien, la mujer puede consumir tan sólo un cuarto o medio litro de vino al día ya que produce una cantidad inferior de la enzima alcoholdeshidrogenasa necesaria para el metabolismo del alcohol.

He aquí los casos en que el vino puede ser desaconsejado e incluso prohibido terminantemente:

1. En casos de inflamación, irritación o ulceración de la boca, la garganta, el esófago o el estómago. También, al igual que todas las bebidas alcohólicas, en los casos de gastritis, hipercloridria gástrica, úlcera de estómago y cáncer de estómago. Sin embargo, en muchos casos de úlcera duodenal, el vino (tinto de preferencia) puede contribuir al proceso curatorio.

2. El vino está claramente contraindicado en los casos de pancreatitis y debe usarse con mucha precaución ante cualquier síntoma de enfermedad del hígado.

3. En casos de infección de los riñones, también está contraindicado.

4. El vino y todas las bebidas alcohólicas están contraindicadas en casos de próstata y enfermedades genitourinarias.

5. Debe tomarse con mucha precaución o nada en absoluto en casos de epilepsia.

6. El alcohol, de cualquier tipo, puede originar reacciones secundarias si se administra de forma simultánea con barbitúricos, tranquilizantes, narcóticos y agentes similares. El médico debe cuidadosamente supervisar y controlar el consumo de vino cuando prescriba estas drogas.

7. Es desaconsejable beber vino durante el período de gestación, y durante la lactancia conviene tomarlo sólo en pequeñas dosis.