Trucos para cocinar con ajo

Trucos para cocinar con ajo

El ajo tiene un papel fundamental como condimento en nuestra cocina además de ser un fantástico aliado para nuestra salud: reduce la hipertensión, es bueno para el reuma, para la artrosis, las enfermedades respiratorias, es diurético, contribuye a estimular el apetito. Por todo ello, a continuación, os damos las claves para disfrutar de este aliado de nuestra cocina.

Si quieres suavizar el sabor del ajo y evitar que pique bastará con quitar el germen o semilla verde interna (parte el ajo por la mitad, y quítalo con una punta de un cuchillo) o escaldarlos previamente.
Una forma de aportar a los guisos un delicado (que no intenso) sabor a ajo, es echarlos enteros, en lugar de picados. Quedará mejor aún si el ajo está majado y frito.

Cuando los peles, no deseches la piel: las peladuras fritas, además muy ricas, sirven para adornar los platos.

Para pelarlos con más facilidad pon los dientes sobre una tabla y golpéalos con la hoja de un cuchillo grande.

Otra opción es partir en dos la cabeza de ajos y freírla; resulta ideal para platos de arroz, bacalao, asados…

Una propuesta distinta para disfrutar de los ajos: quedan deliciosos en un sofrito con jengibre o con jengibre y apio, todo muy picadito.

Evita dorarlo a fuego vivo, puesto que se vuelve amargo.

En caso de que te ‘repita’, tendrás que conformarte con su aroma utilizando los dientes sin pelar durante la cocción y retirándolos antes de servir el plato.

Es importante, si tenemos invitados a los que no conocemos bien, tener cuidado con cargar las recetas con mucho ajo, pues hay a quien su fuerte sabor le desagrada.