Vino sano in corpore sano

Vino sano in corpore sano

Estudios recientes descubren el componente que previene el cáncer y  además aseguran que su consumo mejora la función pulmonar.

Cada día existen más evidencias que confirman las bondades del vino. Es sabido por todos que su consumo moderado, una o dos copas, en nuestra dieta diaria resulta realmente beneficioso para nuestra salud.

Recientes investigaciones, emprendidas por un grupo de científicos americanos han sumado nuevas virtudes a este preciado líquido. No sólo es bueno para prevenir el colesterol y las enfermedades cardiovasculares, sino que además han demostrado la presencia en el vino de un compuesto conocido como Pterostilbeno que revela la capacidad de prevención del cáncer. Este elemento produce un importante efecto inhibidor sobre el proceso de iniciación, promoción y progresión de las células tumorales.

Estas y otras averiguaciones van abriendo nuevos caminos destinados a mejorar nuestra calidad de vida. Una nueva revelación llevada a cabo por el equipo de investigadores de la Universidad de Nueva York, han demostrado la relación existente entre el consumo del vino y el buen estado de los tejidos pulmonares. Este estudio, ha señalado que la ingesta de vino ayuda a mantener sanos los pulmones gracias a su contenido en antioxidantes como los flavonoides. Con ello, se preserva la función pulmonar que, según explican estos profesionales, supone un eficaz indicador de las causas de mortalidad cardiovascular o de la mortalidad en general.

Estas virtudes no han pasado desapercibidas ni para los investigadores, ni para los consumidores, que cada vez son más los que hacen de esta bebida una asidua en la dieta diaria, durante el pasado año en España se consumió 646 millones de litros un 5 % más que en el 2000. Una afición, que con moderación es muy recomendable.